lunes, 22 de diciembre de 2014

Vicios de la crítica, la pretensión.



La crítica en el mundo del entretenimiento audiovisual y la comunicación en distintos medios van de la mano, el oficio del crítico tiene un papel fundamental en la maduración creativa. La comercialización sin escrúpulos de la que todo mundo se queja es solo es un obstáculo menor a comparación de una crisis mayor a la que nos enfrentamos, la carencia de críticos reales, o que es lo mismo la proliferación de personas que al dar una opinión ya se consideran críticos. 

En la misma palabra se encuentra la clave, crítica del griego krínein que significa analizar, discernir, hace referencia directa al pensamiento crítico, el cual consiste en evaluar y profundizar en cualquier tema de relevancia, en otras palabras irse por las raíces, comprender el contexto y las repercusiones, todo escalándose a simplemente pensar. 

Para el parecer de la industria del entretenimiento el público actual no puede pensar, está prohibido insinuar que las personas tienen la capacidad de analizar más allá de la superficie y consumirán cualquier cosa que digan los medios de comunicación, y por esto es que actualmente estamos bombardeados de contenido basura y personas con ideas estúpidas. Estas personas creen que al cuestionar y estar en contra de sus ideas los insultas a un nivel personal, todas las ideas son para cuestionarse, destruirse, reconstruirse, hay que estar abiertos al diálogo y a la crítica constructiva como destructiva, claro de una manera inteligente y con sentido, nadie quiere escuchar a un obstinado sabelotodo. Esta es la ventaja de proponer este espacio de dialogo, no existe el sabio absoluto, todos podemos estar al mismo nivel y crear canales de comunicación y aprendizaje constante. 

La opción para iniciar este cambio se encuentra en observar, analizar, escuchar, así sabemos quién tiene una idea interesante (aunque no estemos de acuerdo) y quien tiene otras intenciones, ya sea llamar la atención o generar beneficios a costa de otros ideales. 

También llamar a la autocrítica, encontrar nuestro discurso, que todo lo que digamos sea por una razón que nos ayude a crecer, tanto cultural como intelectualmente,  en lo personal y en lo social.
Otra clave se encuentra en entender que no hay nada aislado, todos los aspectos de nuestra vida están conectados, así como los elementos del mundo del entretenimiento, y si nosotros como espectadores exigimos calidad y respeto, esto obtendremos, y los creadores de contenido tienen que seguir la corriente o estarán condenados a desaparecer, cometiendo el error de sentirse invulnerables, eternos, cuando cada día se crea material de una gran calidad y si no llegan al público por los medios actuales, lo harán por nuevos canales independientes, y esto ya ha pasado, el que ignora su pasado se condena a repetirlo. 

Pensar en todo lo anterior es solo el inicio para combatir la diarrea mental a la que somos sometidos día con día en los medios de comunicación, en el cine, la literatura, la animación, así como en donde se hablan de estos, ya que son la otra mitad de la experiencia, así como nuestros colegas y las personas en los foros con los que mantenemos un dialogo constante, hay que aplicar estas ideas y prescindir de quienes simplemente no nos otorga ningún beneficio, ya que ellos son parte del problema, que junto con quien menosprecia la inteligencia colectiva e individual, merecen terminar en el abismo del olvido y la ignorancia.

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